Nutrición evolutiva, ¿mito o realidad?

Quiero destacar un estudio, que a mi juicio, resulta crucial para entender la obesidad y las teorías que la explican. Siempre se ha dicho que la falta de actividad física es lo que explica el sobrepeso de la sociedad moderna, pero me creerían si les digo que un grupo de científicos retrocedió millones de años y descubrieron  que esa no es la causa.
En numerosas ocasiones en nuestro blog hemos hablado acerca de la nutrición evolutiva. La teoría dice que nuestros antepasados se alimentaban de raíces, frutas y los animales que cazaban. Además que ante la carencia de medios de transporte, caminaban y corrían varios kilómetros por día. Esta combinación les permitía ser saludables.
También hemos dicho que a pesar de que muchas veces consumían grandes cantidades de grasa, cuando comían carne, y ésta se acumulaba formando tejido adiposo, las hambrunas -especialmente en periodos de inclemencias climáticas- permitían utilizar esa grasa. El tema es que hoy el exceso de comida -alta en grasa, sal y azúcar- y la falta de actividad física no nos permite eliminar esos kilos de más.
Esta teoría se basa en los estudios que se han realizado de las costumbres de los distintos pueblos prehistóricos en periodos determinados. Aunque existen ciertas pruebas, la mayor parte se basa en estimaciones, por ejemplo, respecto a la cantidad de calorías que estos grupos gastaban por día, o la cantidad de calorías que consumían diariamente.
Hadza, volviendo al pasado
Tribu Hadza en Tanzania
Profesores del departamento de Antropología de Hunter College de Nueva York, decidieron medir el gasto energético de uno de los pocos pueblos tribales que existen en la actualidad. Viajaron hasta Tanzania, para visitar una comunidad ubicada en  Hadza, en la sabana de África Oriental, donde un grupo de mujeres y hombres viven de la caza y la recolección, y carecen de armas y medios de transporte.
Los científicos observaron sus costumbres de manera de identificar la alimentación y la actividad física diaria. Así determinaron que esta comunidad se alimentaba principalmente de tubérculos, frutos y vegetales silvestres, y solían caminar grandes distancias.
Lo curioso fue descubrir que el gasto energético así como el Índice de Masa Corporal (IMC) de este grupo no era muy distinto al de una persona moderna. Frente a ello el estudio publicado en la edición de julio de 2012 de la revista PLoS One- concluyó que el cuerpo se adapta a cualquier condición, por eso aunque exista mucha actividad física, llega un momento donde se frena el desgate calórico.
La segunda conclusión es a mi juicio la más importante. El fenómeno de la obesidad se explicaría por la dieta. Todo hace pensar que la sobreingesta de calorías es lo que hace a las personas gordas, más que el sedentarismo. Ya lo hemos dicho: si quieres perder peso, prioriza hacer cambios en tu dieta; pero si quieres mantener tu peso, concéntrate en moverte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s