Peso pesado 3

Niños en crisis” se titula el tercer capítulo del documental “El peso de una nación” del que ya hemos comentado con anterioridad. Quizá lo más fuerte de este episodio es que toda la información nos permite concluir sin temor a equivocarnos, que los que hoy son menores de 18 años tendrán menor esperanza de vida que sus padres, todo por culpa de la obesidad.
Una de las primeras estadísticas a las que hace referencia el documental de HBO es que la tasa de niños con obesidad en Estados Unidos se triplicó desde 1980 hasta ahora. La cultura y el marketing de alimentos infantiles serían los principales responsables de este fenómeno, puesto que sus mensajes buscan convencernos que comer cualquier cosa y a toda hora es perfectamente normal e inocuo.
No más cajitas felices
Para hacer frente a la amenaza que representa la publicidad de fast food orientada a los más pequeños, el Interagency Working Group (IWG) -una unidad gubernamental que asesora al presidente respecto a materias multisectoriales- ha abogado ante el congreso norteamericano por terminar con la comercialización de alimentos no saludables orientados a la población infantil. Esta demanda a chocado con los intereses de la industria alimentaria, los que han sido defendidos por el Federal Trade Commission’s (FTC’s).
La IWG ha recomendado ciertos criterios para definir a un producto como no saludable, tema que aún está “en veremos” al igual que en Chile. En el caso norteamericano, el acento se ha puesto en la revisión del Programa de Almuerzos Escolares. Éste es responsable de la alimentación en las escuelas públicas. 
Las cifras hablan por sí solas: un 99% de los establecimientos fiscales reciben almuerzos escolares; un 77% de las escuelas reciben desayunos; un 20% de los niños desayunan, un 40% reciben meriendas y un 60% almuerza; el 94% de las escuelas ofrece comida mayoritariamente no saludable y un 80% de los menús superan las recomendaciones de grasas.
A pesar de lo poco saludable que es la minuta de comidas del citado programa, los niños prefieren comprar sus comidas y meriendas en las cafeterías de sus colegios que ofrecen únicamente fast food. Ésta obviamente es menos sana aún, pero es mucho más fácil de comer puesto que los tiempos para alimentarse suelen ser extremadamente breves.
El documental muestra la trastienda de los almuerzos escolares, en particular, cómo los manipuladores de alimentos reciben la comida industrializada. Ésta viene empaquetada, por lo que mayoritariamente corresponde a alimentos industriales, no perecibles, por lo que su sabor suele ser insípido. Esto motiva el uso de aderezos como la mayonesa y el ketchup que agregan calorías a los menús.
Cero ejercicio
El otro pilar de este mal es el sedentarismo. La educación física en los colegios no es una prioridad. Una de cada seis escuelas norteamericanas contempla el ejercicio dentro de su programa, tres veces por semana. Los gobiernos locales son los que determinan si un establecimiento complementa su plan académico con la práctica de un deporte, por ejemplo.
En Texas, se estableció obligatorio este ramo en la educación básica, mientras que en la media, resulta optativo. En otros estados hacer ejercicio es considerado una pérdida de tiempo que podría dedicarse al aprendizaje de matemáticas o las ciencias.

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