Cereales: pura azúcar

Cada día el pasillo del supermercado destinado a los cereales para el desayuno crece. Nos encontramos con nuevos productos que apelan al sabor, pero sobre todo a lo saludable y natural. Si bien en un primer instante tenían como público exclusivo a los niños, hoy hay cereales para todas la edades y requerimientos nutricionales.
En febrero de 2012, se dio a conocer un estudio en Gran Bretaña encargado por la Food Standards Agency  (FSA) que investigó la composición nutricional de 50 marcas de cereales para el desayuno. De ellos, 32 poseían altas concentraciones de azúcar, es decir, el azúcar predominaba entre los ingredientes por sobre el 15%.
En concreto, se identificaron concentraciones de azúcar de entre 37% y 30%, en cereales en base a granos de trigo, maíz y arroz, lo que es altamente perjudicial para la salud. Asimismo, esta información es una prueba de publicidad engañosa puesto que estos productos apelan a sus propiedades saludables en su publicidad. Frases como: “sano y natural”, “sin colesterol, bajo en grasa”, “esencial para la salud digestiva” y “fortificado con vitaminas y minerales”, colman los envases de cereales bañados en azúcar en sus distintas formas.
No es raro observar que aquellas personas que consumen a diario esta forma de desayuno suelen estar cansadas, soñolientas y hambrientas a las pocas horas de haber consumido cereales. Lo que ocurre es que el azúcar eleva la necesidad de insulina y ésta a su vez requiere más azúcar para no elevarse. Conclusión: tenemos un círculo vicioso donde queremos apagar el fuego con una fogata.
Lo más recomendable es desayunar leche descremada sin azúcar, o yogur del mismo tipo, frutas naturales o frutos secos. Así mantendremos el fuego con una combustión lenta, es decir, no elevaremos demasiado la necesidad de insulina porque nuestras alzas glicémicas serán controladas.
Ahora para los que no tranzan con los cereales, siempre hay que leer con cuidado el etiquetado. Si en la leyenda que apela a los ingredientes aparece el azúcar en los primeros tres lugares del listado, hay que preocuparse!!!porque lo más probable es que sea la base del producto. También debemos tener ojo con las porciones porque suele ser distinta la porción citada en el envase que la que realmente servimos en la mesa.
Si te interesa, revisa este documental de la BBC sobre el negocio alimentario de los cereales.

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