¿Hambre o sed?

Uno de los trucos para evitar subir de peso es tomar agua. No es novedad que hidratarse nos hace bien, sin embargo, no conocía la relación entre hambre y sed y los errores que solemos cometer cuando el estómago llama.
Leyendo “El método Gabriel” de Jon Gabriel, texto del que ya hemos comentado en post anteriores, respecto a las formas de carencia biológica que afectan nuestro peso, me llamó la atención un capítulo relacionado con la importancia del agua.
Según esta obra, la mayoría de las veces que sentimos hambre, en realidad el cuerpo nos está diciendo que necesita agua. Pero por qué no somos capaz de diferenciar estos requerimientos. Gabriel explica que la deshidratación provoca hambre porque en las primeras etapas evolutivas los alimentos contenían altas concentraciones de agua. Nuestro cuerpo está programado para ver la comida como fuente a agua.
Hoy, lamentablemente, la alimentación carece de agua. Las frituras, las comidas secas carentes de sopas, los platos altos en grasas y el bajo consumo de frutas y verduras crudas hacen que nuestro cuerpo grite por agua. 
Por eso el consejo es tomar agua cuando sentimos hambre y esperar unos minutos, si la sensación pasa, quiere decir que era sed; ahora, si continúa, debemos comer. Si estamos haciendo dieta, la deshidratación crece, por lo que debería aumentarse la ingesta de líquidos.
La recomendación general es beber 2 vasos de agua en ayunas, uno antes de cada comida y otros tres antes de dormir, como mínimo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s