Política pública contra la obesidad en el debate

Elementos distintivos de las mujeres del Tea Party
Puede parecernos extraño pero algunas facciones políticas en Estados Unidos se oponen a la campaña contra la obesidad que lidera la familia Obama. En concreto, los conservadores y los representantes del Tea Party creen que la intervención que está desarrollando el Gobierno para cambiar los hábitos alimenticios de la población es una invasión a la privacidad imperdonable.
De acuerdo a una columna publicada recientemente por el New York Times, la percepción de la ciudadanía norteamericana respecto a este tema ha ido cambiando en los últimos años. Mientras que en el 2005, la mayoría de los encuestados por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard no consideraban conveniente que el Estado instaurara una política pública para frenar la obesidad, hoy la situación es diametralmente opuesta.
Esto luego que la empresa Pew Research Center entrevistara mil quinientos adultos entre el 22 de febrero y el 1 de marzo de 2011, el 57% de los cuales dijo mostrarse a favor de entregar este rol al Gobierno. Entre las razones del cambio podrían estar el constante aumento de los índices de sobrepeso, obesidad, diabetes y sedentarismo en la población infantil, adolescente y adulta de ese país, y la puesta en marcha del programa Let’s Move.
Desde un punto de vista partidista resulta interesante desglosar los datos de este sondeo, luego que el 70% de los demócratas se muestran a favor de esta decisión de Estado, lo proprio hace un 57% del mundo independiente y un 41% de los republicanos. 
Un 80% de los demócrata liberales apoyan la intervención, un 37% de los republicanos conservadores y un 33% de los representantes del Tea Party. Un 65% de estos últimos se muestran en total oposición argumentando que el Gobierno no puede meterse en sus cocinas y que cada vez que se entregan directrices alimenticias se está evadiendo la intimidad de las familias norteamericanas. Un enfoque digno de analizar y que no deja de generar polémica. ¿Cuando el Estado promueve la vida saludable se está inmiscuyendo en los derechos de la ciudadanía? En mi opinión, sí, pero para velar por un principio fundamental: la salud y eso lo justifica plenamente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s