Consumo de carne: avances y retrocesos

Como es tradicional, a fin de año distintas empresas dan a conocer sus balances comerciales. Esta semana fue el turno de la Asociación Gremial de Productores de Cerdo (Asprocer), quien reveló que durante el 2010 cada chileno consumió un promedio de 71,8 kilos de carne, algo así como 3,5 kilos (5%) más que el 2009.
La cifra en si misma resulta sorprendente, pero más sorprendente aún es conocer el desgloce de este número:
  • El alza fue liderada por el pollo que presentó un incremento de 2,1 kilos por persona en comparación al 2009.  En promedio cada chileno consumió en el 2010 unos 30,8 kilos de este producto
  • Le siguió la carne de vacuno con un incremento de un 0,9 kilos, y la de cerdo con un 0,6 kilos
Más allá de consideraciones económicas relacionadas con el aumento de la producción de carne, nutricionalmente hablando tenemos buenas y malas noticias:

  • Buenas. El incremento en el consumo de pollo es una señal que las campañas saludables están dando resultados. El pollo en comparación con el vacuno y el cerdo tiene menos calorías y materia grasa, siempre y cuando lo consumamos sin cuero ni lo aderecemos con salsas en base a cremas.  Como dato: una cazuela de ave tiene 340 calorías, de vacuno 417 y de cerdo 450.
  • Malas. El incremento, no tan exponencial, pero crecimiento al fin del consumo de carnes rojas (vacuno y cerdo) Ellas no sólo tienen más calorías que el pollo, sino que mayor materia grasa. Dato:  200 grs de pollo tienen 210 calorías y 12 gramos de grasa; de vacuno, 319 calorías y 15 gramos de grasa; y de cerdo, 376 calorías y 29 gramos de grasa.
Algunos tips:
  1. Preparar pollo o pavo tres a cuatro veces a la semana. Siempre sin piel y preferir las preparaciones cocidas, al horno o a la cacerola. Nunca frito o apanado
  2. Cocinar carne de vacuno o cerdo una vez a la semana. Optar por vacuno si debe elegir entre estas dos variantes
  3. Si se compra carne molida, tratar de adquirir la bandeja que tenga el menor porcentaje de grasa (en un costado del etiquetado debería estar el dato del porcentaje) De todas formas siempre es mejor elegir el trozo de carne y pedir al carnicero que lo procese
  4. No adicionar sal al cocinar o al momento de servir. Recordemos que un post anterior (Por qué decirle No a la Sal) hablamos del uso de la sal en los procesos industriales. La carne ya trae suficiente sal desde el supermercado o la carnicería

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s